Vinoble:nuevos tiempos, nuevos vinos

 

Cierra la X edición de Vinoble, el Salón Internacional de los Vinos Nobles, Generosos y Licorosos de Jerez de la Frontera, y el diagnóstico es que estos vinos resurgen con fuerza para gran alegría de los amantes de los vinos singulares e históricos que aún hoy se reinventan.

Vinos con historias que contar

Dicen los expertos en comunicación que la clave del éxito de un producto está en que sea capaz de contar una historia. Está claro que estos nobles vinos cargados de años que han sobrevivido a guerras, expolios, travesías transoceánicas, prohibiciones y crisis varias, tienen muchas historias que contar, sin embargo, si solo tengo que elegir uno, sin duda de todos ellos en esta X edición de Vinoble, me quedo con la historia de la recuperación del Fondillón.

Un vino procedente de la uva Monastrell que solo puede elaborarse en la provincia de Alicante y en unas condiciones tan especiales y casuísticas, que tener la oportunidad de probar uno de estos vinos se convierte en toda una aventura de viaje en el tiempo.

Vista Alcázar de Jerez, sede Vinoble 2018.

El Fondillón Alicante fue el primer vino en dar la vuelta al mundo con Magallanes y un vino que bebían reyes, emperadores y zares de todo el mundo. Sin ir más lejos, el Rey Sol, Luis XIV, en sus últimos días sólo consentía en comer unos bizcochos mojados en este singular vino alicantino.

Pero el Fondillón también es el vino que simboliza a los agricultores de la huerta alicantina a través de la Enfiteusis, esa figura del Derecho Romano que se utilizaba en los contratos de arrendamiento de las tierras y según el cual, el contrato no finalizaba mientras las tierras estuvieran en producción.

Por esta razón,hasta que no finalizaba la vendimia el viñador no recolectaba las cepas de Enfiteusis, viñas que eran más viejas y menos productivas que el resto y en las que las uvas habían ido sobre madurando en la propia cepa, resultando tras la fermentación un vino con una elevada concentración alcohólica natural.

Fondillón MGWines

Este vino se envejecía lentamente en viejos toneles monoveros en los que la crianza oxidativa y una lenta evapotranspiración durante un mínimo de 10 a 15 años, daba lugar a los vinos de Fondillón.

Sin duda, Vinoble 2018 ha sido la edición en la que este histórico vino ha vuelto a resurgir de la mano del grupo familiar de bodegas  MGWines que ha presentado, con una cata de vinos inéditos escogidos especialmente para la ocasión de sus reservas familiares, un proyecto de recuperación en el que hace una importante apuesta para que el Fondillón vuelva a ser reconocido entre los mejores vinos del mundo.

Raúl Pérez y Rafael Poveda de MGWines.Cata Presentación «Proyecto Recuperación del Fondillón» de MGWines.Vinoble2018

Renovarse o morir, una máxima en la que deben pensar los consejos reguladores de vinos generosos de nuestro país

El vino es un ser vivo y se comporta y evoluciona como tal. Por otro lado, cuando se crearon los consejos reguladores y las normativas que amparan a sus vinos, no tuvieron en cuenta que podrían sucederse excepcionalidades que podrían dar auténticas joyas dignas de ser conservadas.

Sin ir más lejos, recientemente leíamos en el Diario de Jerez sobre el consenso en el sector del jerez para abrir la Denominación de Origen a la nueva ola de vinos del Marco, así como para amparar vinos blancos de variedades autóctonas y prácticas enológicas antiguas.

Es el caso, por ejemplo, de los Pedro Ximénez, que con el tiempo concentran aromas pero también pierden graduación alcohólica. Esto hace que podamos tener auténticas joyas de PX con una graduación inferior a los 15º que marca la norma del CR para estos vinos.

¿Tenemos, por tanto, que “modificar” estos históricos vinos y con ello perder eso que les hace absolutamente únicos y singulares solo para que puedan entrar dentro de la normativa del CR? O por el contrario, ¿podríamos pensar en fórmulas legales que puedan contemplar las excepciones de este tipo que muchas de las bodegas históricas almacenan en sus barricas centenarias y que así podamos disfrutar de estas exclusivas joyas?.

Cata Presentación «Proyecto Recuperación del Fondillón» de MGWines .Vinoble2018

Esta misma problemática nos lleva al caso totalmente opuesto, como puede ocurrir con algunos vinos de Palo Cortado, Oloroso o Amontillado que con el tiempo ganan graduación alcohólica llegando a superar los 25º, como se vio en una de las catas celebradas durante estos días en Vinoble.Estos vinos, según la normativa europea deben rebajar su graduación hasta los 22º si se quieren comercializar, lo que supone perder todos los aspectos enológicos que los hacen únicos y diferenciales.

Es evidente que la Norma existe para cumplirla pero eso no significa que no puedan ser modificables a las nuevas circunstancias, solo hay que justificarlo y lucharlo. ¿Por qué no pensar que se pueda reconocer que nuestros vinos generosos con el paso de los años concentran el alcohol de manera natural pudiendo encontrar vinos de graduaciones superiores a los 22º que actualmente reconoce la legislación europea?.

Evidentemente si no se inicia el camino, si no se solicita, si no se documenta, explica y demuestra, nunca podremos conseguirlo. Por el contrario, comenzar con esta vía no solo abriría opciones a joyas conservadas durante siglos en muchas de las bodegas de nuestro país, sino que ayudaría a dar notoriedad y diferenciación a nuestros vinos generosos a nivel internacional.

Lo que está claro es que las cosas, con fundamento, se explican y se pueden luchar y ganar. Es el caso de Ximénez Spínola que ha conseguido que el Ministerio de Agricultura y el CRDO Jerez autoricen el envasado de un PX de menos de los 15º reglamentarios con una “Acreditación propia” certificada por Buró Veritas.

Vivimos un gran momento para los vinos nobles, generosos y licorosos, esperemos que en esta ocasión no perdamos el tren!

Nota: Artículo de Cristina Ramos

Miembro de la Asociación de Periodistas y Escritores del Vino(AEPEV)

Experta en Comunicación Agroalimentaria