Doce vacas para un queso

Noruega da la campanada por segunda vez en tres años y su queso  gana el World Cheese Awards en Bergen.

El país de los fiordos apareció en el panorama quesero mundial en San Sebastián, en el año 2016 cuando un queso azul  Kraftkar, se llevó el premio gordo: Mejor Queso del Mundo.

Y para que el espectáculo fuera completo, la casualidad quiso que el quesero, Gunaar, se encontrara en el Kursaal y lo que de por sí ya era una sorpresa se convirtió en un acontecimiento que embargó de emoción a todos los que estábamos presentes.

Recuerdo perfectamente aquel señor alto y delgado con su suéter típico noruego, en tonos blancos y azules. Estaba tan asombrado como el resto de nosotros. También recuerdo que dije a mis compañeros que le habíamos complicado la vida (así fue, pero eso ya es otra historia)

Quien se dedique al mundo del queso sabe que Noruega no es precisamente una potencia quesera. Su queso más popular y vendido, el Geitost, es marrón y dulce. En noruego geit: cabra, ost: queso. ¿Para qué complicarse?

Algunas veces lo pongo en las catas para finalizar y nadie se cree que sea así. Todo lo confunden con toffee, caramelo, dulce de leche.. Y es verdad, ese es su sabor con un toque amargo al final que despista.

Geitost

Este queso se elabora con suero que se calienta poco a poco a 65 grados durante unas 32 hrs hasta que se produce la caramelización.

Los noruegos lo toman en tostada a la hora del desayuno. Lo ponen en uno de los dos sándwiches que se llevan de casa. No tengo ninguna duda que si lo das a probar todos te dirían que no es queso.

Con estos precedentes la campanada ya estaba dada. Lo siguiente sería organizar el campeonato de los World Cheese en su país como reconocimiento. Y allá fuimos el día 1 de Noviembre para formar parte del panel de cata de jueces internacionales .

Alguno de los jueces españoles

La organización informa que se presentan unos 3.500 quesos para 241 jueces catadores venidos de 29 países. Aunque el tiempo no acompañara, el país es una maravilla. En todas las estaciones. Y la ciudad, el país , está volcado con el certamen.

Recepción para las jueces, últimas instrucciones y el día 2 a las 8 de la mañana estábamos todos preparados mientras en la calle la lluvia constante nos recordaba donde estábamos, (en Bergen llueve una media de 243 día al año)

Bergen
Bergen

Un panel de 3 jueces en cada mesa, unos 45 quesos para catar y el inglés como idioma oficial. En tres horas y media, como tiempo máximo, deben estar todas las medallas concedidas. Todo debe estar consensuado, cada decisión argumentada. De cada mesa sale el denominado Supergold, el mejor.

Mesas de cata
Mesas de cata

Y son estos los que catarán los 16 jueces supremos de todo el mundo que elegirán uno que deberán defender en una final emitida por tv a todo el mundo y con un auditorio lleno de noruegos ilusionados.

Un queso Mahón con la medalla SuperGold

Asombro es la palabra cuando en la gran final, entre los mejores 16 del mundo, aparece un queso tipo Gouda viejo noruego. ¡Y tiene muy buena puntuación! En esta lista privilegiada hay también quesos españoles, franceses, italianos, un israelita. El juez de Japón defiende un sudafricano, se cuela un queso sueco…

Panel de Cata formado por Patrick Moore de Inglaterra,Einar Alme de Noruega y Ana Belén González de España
Panel de Cata formado por Patrick Moore de Inglaterra,Einar Alme de Noruega y Ana Belén González de España

Es Cathy Stranger (una de las expertas internacionales más importantes en el sector) quién defiende el Getojs ante nuestra incredulidad y la algarabía del público. Una exposición donde apoya los productos de tradición y de km 0. La suerte está echada.

El mejor queso del mundo tras la última votación es para Jorn Hafsland de la granja Ostegarden, que elabora su gouda con una receta holandesa. Si la organización lo hubiera planeado no le habría salido tan bien. Jorn está en la sala y lo suben en volandas todos sus compatriotas.

Mejor queso del mundo 2018

Increíble escuchar que lleva doce años elaborando queso, que tienen 12 vacas solamente y que sea de leche pasteurizada. Si hace dos años complicamos la vida a Gunaar, no quiero pensar lo que le viene encima a este pequeño elaborador ya que su producción es mínima.

No es cuestión de conseguir más leche, ojo, la granja de vacas más grande de Noruega tiene 50 . Veremos cómo gestiona el premio y la avalancha de peticiones que ya tendrá.

Para finalizar, destaco el éxito de los quesos españoles . Una lluvia de medallas ha caído por todo el país como recompensa a un extraordinario trabajo. Cada día son más y mejores .Eso sí, hay que seguir mejorando.

Me quedo don las palabras de Jorn cuando recogió su premio: “Tenemos una gran leche en Noruega y todos los productores de queso trabajamos juntos. Esto va por Noruega!”

Nos vemos el año que viene en Bérgamo, Italia!