Fitur 2015

Y un año más acabó Fitur. La Feria Internacional del Turismo tenía este año el objetivo de demostrar que  el mercado se está recuperando.

Siendo  el turismo el motor que lleva a este país adelante era importante ver qué pasaba y cómo se movía, tomar el pulso al sector y sobre todo, intentar averiguar las tendencias de este año.

En primer lugar  Fitur2015  cierra con un record de participación, 225.00 visitantes, un 12 % más de visitantes profesionales internacionales y los amateur suman 96.000 personas. Todos los datos van, indudablemente, en consonancia con la mejoría experimentada  tanto en España como en el resto del mundo.
Destaca el gran éxito del turismo de salud y belleza y  el repunte importante del turismo de compras, tan de moda  últimamente.
Recuerdo una mesa de debate   con María Teresa Campos, en la que intervine  hace unos  trece años, en la que hablábamos del estancamiento de nuestro mercado basado solo en turismo de playa. Aquellos años destinos como Túnez eran mucho más baratos y  hacían mucho daño  al nuestro. Ya entonces defendí  que había que cuidar otro tipo de turismo para poder luchar contra  los precios baratos en  países de la Ribera del Mediterráneo o incluso con los paquetes de “Todo incluido” del Caribe.
Aún hoy en día, para el turista español  es más barato viajar a Cancún que estar  una semana en algunos de nuestros destinos estrella. Parece que echemos a nuestro turista  nacional de casa esperando que venga el “maná” de otros países mientras nos especializamos en buffets de ensaladas varias y nos adaptamos al cliente que pueda venir para sentirse como en su propio hogar. Olvidamos cuidar a nuestro cliente más fiel durante los doce meses del año.
El turismo  “alternativo” se va abriendo camino, el denominado cultural, el enoturismo, el de salud, de compras, gastronómico,  deportivo o la rural plantan cara a nuestro sol y playa haciendo que este último sea un complemento a la diversa  e impresionante paleta de opciones que afortunadamente tenemos en España.
Más allá del sector turístico y de los buenos datos de este año, (de los que todos nos alegramos y mucho) Fitur como feria sigue siendo  un reducto  para los no profesionales.
Recuerdo que hace 23 años,  cuando  fui por primera vez a la feria,  lo vi como  un hecho  excepcional, me enviaba la agencia de viajes en la que trabajaba para recopilar información, sondear mercados, darnos a conocer, contactar con posibles colaboradores… A grandes rasgos, los mismos objetivos que cualquier otro profesional del sector turístico. 
Actualmente, estas tareas se convierten en tareas casi heroicas. Desde hace ya años, la feria profesional (miércoles, jueves y viernes) se ha convertido en un espacio donde vas esquivando sillitas de niños,  señoras y señores de la tercera edad con sus carritos de la compra a la caza de “algún” regalito.



Recogen  folletos a diestro y siniestro para tirarlos en  el próximo cubo de basura cuando deciden que el peso de su bolsa/carro es excesivo. Una verdadera lástima por el despilfarro económico y la nula consciencia ecológica.
Otro de los objetivos de este público «no profesional del sector» pero si especializado en Fitur, son las presentaciones de algunas provincias en las que se han vuelto expertos en el arte de atrapar canapés y otras viandas.

El asalto masivo a las degustaciones de Corte de Jamón es una experiencia que hay que vivirla para creerla. Sólo decir que estuve hablando con un Maestro Cortador que nos comentó que, tras la experiencia del año pasado, decidió organizarlos en una fila india y dar un trozo por persona. El motivo ya no era económico, si no por seguridad personal Las personas que se abalanzaban sobre el jamón, en el mismo proceso del corte, eran tantas y tan invasoras que llegaban a poner la mano justo debajo del cuchillo, con el evidente peligro.  

Este año, en el stand de Almería una señora directamente me arrebató un trozo de queso  dándome un manotazo, eso sí, se llevó el mío y tres más. Me la encontré  en otros tres stands más, ejercitando la misma técnica. Lo dicho, ya se han vuelto muy experimentados y peligrosos. Las anécdotas de Fitur.

También tuve la oportunidad de reencontrarme con grandes productos y descubrir otros nuevos.

Del mismo modo, pude saludar a antiguos compañeros y colaboradores, alegrarme de sus éxitos y nuevos proyectos, compartir unas risas. También hubo tiempo para los nuevos conocidos quienes, a fuerza de seguirlos por televisión, ya casi parecen de la familia.

El año que viene más Fitur y, esperemos, que mucho mejor para todos. 

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