Piscomar by Jhosef: auténtica cocina peruana

En Madrid hace ya algún tiempo que la cocina peruana está triunfando. Una de las razones es la explosión de chefs rompedores que están conquistando nuevos adeptos gracias a su cocina basada en la mezcla de culturas.
Del restaurante Piscomar me sorprendieron dos cosas. En primer lugar, que es uno de los peruanos mejor valorados, y no sólo en Madrid. Mirad cualquiera de las páginas que se dedican a posicionar por las valoraciones de los clientes y lo encontraréis en las primeras posiciones.
Por ejemplo, en GastroRanking se encuentra el primero en este tipo de restaurantes y muy bien situado entre los mejores de Madrid.
En segundo lugar, la franqueza de su comida. Si en restaurantes de cocina española pido las croquetas o la ensaladilla para adivinar el nivel de la misma, en un restaurante peruano es el cebiche tradicional el que te dará las pistas para saber cómo será el resto.

Y aquí es donde Jhosef se ha lucido. El llamado “Me sabe a Perú “abrió las puertas a esa cocina auténtica de la que antes hablaba. Es quizás uno de los mejores cebiches que he probado donde la corvina era la protagonista. Elegante y redondo. 
También me gustó la idea de tener el choclo y el boniato como acompañante y no en el propio cebiche, dejando que pudiera disfrutarlo como se merece.
Antes de llegar aquí es casi obligatorio comenzar el menú con una causa limeña y su pertinente Pisco sour. Una manera distinta de presentarlo, pero resultona y atractiva.

Otro de los platos sorprendentes es el Pulpo Braseado pasados por ají panca con salsa de ají y chimichurri y las Conchitas a la Parmesana (zamburiñas aliñadas con gotas de lima y salsa inglesa gratinadas con queso parmesano).
Estas últimas no tienen nada que envidiar a las que prepara Irene Gutiérrez en su templo de Palma de Mallorca (Sumaq) y de las que me declaro fan número uno.
Otra forma de probar el pulpo es el Tiradito “ Moqueaguano” donde las láminas se aliñan con aceite de oliva con lima y  se bañan en una salsa de aceituna peruana y quinua crujiente 

Seguimos con platos para compartir y “Jalea Mixtura” nos demuestra la maestría para rebozar de Jhosef. El pescado y marisco (de muy buena calidad) se aliña previamente con junje y se acompañan con yuca frita y salsa tártara.
Tras probar otro pisco (maricucha) nos pasamos a la cerveza del país, Cusqueña, que nos servirá de hilo conductor durante el resto del menú. Catamos las tres de las cuatro que tiene en el mercado (dorada, roja y negra).
Nos atrevemos con “Levanta Muerto”, una sopa de pescado a la que le viene muy bien el nombre (se servía a los trabajadores tras su jornada).  O como lo describen ellos, una “parihuela” de mariscos y pescados cocinado a baja temperatura con cerveza y cilantro. 
 De toma, pan y moja. Ahora que ha llegado el frío son esos platos que te reconfortan y levantan el espíritu.
Para terminar con los principales pudimos probar el “Seco a la Montaña”, cordero deshuesado macerado en chicha de jora y cocido a baja temperatura con hierbas novo-andinas.


Aunque no os lo creáis, quedó un lugar para el postre y destaco el Cheesecake de Lúcuma con tierra de oreo, aunque todos se merecen dejar un lugar para tomarlos.


 El espacio del restaurante es pequeño, casi íntimo con un servicio profesional y amable. 
En definitiva, un lugar para repetir varias veces por su gran relación calidad-precio con auténtica cocina peruana.
Restaurante Piscomar by Jhosef
C/San Isidoro de Sevilla 4 Madrid
Tf: 910 01 45 97
Precio medio :25-28 €
Dispone de menú diario (aunque recomiendo la carta)

Deja un comentario